SANCHEZ SALAS
Fernández Gutiérrez, en una acertada crítica en “ La Vanguardia, definió a Ángel Sánchez Salas “ un poco orfebre de la escultura, y más exactamente del marfil.
El espíritu creativo de Sánchez Salas pasa del marfil a la plata, se duplica ahora en este homenaje de su familia a la obra original. Las piezas de la serie, limitada y numerada, retoman la ilusión, la ansiedad por capturar la belleza y transmitirla 20 años después de que Sánchez Salas acariciara la idea.
Quienes le conocieron en vida dicen que no tuvo más biografía que su trabajo, un juego sinuoso de formas que enganchó fieles en las salas de las ciudades más importantes de España, como Madrid y Barcelona, pero también en muchas capitales europeas. Quienes le conocemos ahora, gracias a su obra inmortalizada en plata comprendemos que muchas veces las palabras se hacen pequeñas para expresar la grandeza de un artista.
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